Supuestas lecturas

martes, 24 de enero de 2012

Indiferencia

Me da igual cómo lo hagas.

Me da igual si empiezas
con un susurro
o una mirada incitante,
con un rasguño en el alma
o con un mordisco en el vientre.

Me da igual si es 
un beso en mi mirada
o una sonrisa en la frente.

Me da igual si muerdes,
quiebras o arrancas.
Si devoras o saboreas.

Me da igual si antes vas tú, 
o nosotros. Qué sé yo.

Me da igual que no hables,
o que me piques,
o que me abraces,
o que me lastimes.

Que me da igual.

Sólo quiero que me hagas sentir.

Prohibiciones

Me prohíben hacerle el amor a tu alma.
Dicen que provocar
a aquello que te tienta,
te consume y te mata
lentamente.
Será que tus gestos
me inducen un sueño
que puebla mi vientre
con un susurro inquebrantable.
O será que de ver
tus colmillos como espejo de mi carne
me atraganto con un soplo
que emana alas.

Qué será, me preguntaban.
Que dure, me aliviaba. 

miércoles, 18 de enero de 2012

Esto ya no es nada

Esto ya no es nada.
Ni un poema, si acaso.
Ni versos, ni adversidades,
ni aguas, ni caric...
Caricias.
Son caricias.
 Disfruto
cada mísero-instante
del escalocaliente que 
me provocaste
cuando simplemente 
te acercaste.
Una simple mano.
Dedos eternos, 
que todos tenemos
y que ningunos me incitan
salvo los tuyos
hundidos
en mis cabellos
durante apenas un segundo.
Qué segundo.

Esto ya no son versos,
ni rabia, ni nada.
Sólo sentimientos.


martes, 17 de enero de 2012

Siempre es MAñana, nunca MA

Decidme, pies
por qué aumentáis la velocidad
cuando de lejos ya lo oís respirar.

Decidme, piernas
por qué tembláis
cuando está junto a vosotras.

Decidme, manos
por qué no reaccionáis
ante sus caricias en mi pelo.

Dime, cintura
por qué me gritas a escondidas
que deseas ser poseída.

Dime, cabeza
por qué me desorientas
y quiebras mi palabras
haciéndolas falsas.

Decidme, ojos
por qué no os aclaráis
tras contemplar los gatos siniestros
que no cesan de provocaros.


Dime, corazón, dime
por qué ahora
sí te dignas a sentir.

domingo, 15 de enero de 2012

Tener es respirarte

Respirar no es vivir,
pero alivia.
Alivia al corazón
que está cansado
de no descansar.
De no descansar
por tu ajetreo
al verlo pasar
entre tus ojos.
Entre tus ojos
que sólo buscan 
querer.
Querer, como cuenta
la boca
en la que tus besos
son leyenda.
Leyenda que
no dejo de perseguir
para convertirla en pura.
Pura como mis besos
que quedan marcados
en tu piel.
Piel que siente
mi respiración
entrecortada
por tenerte.
Tenerte, 
que no es vivir,
pero alivia.

Esta te la guardo

Gracias, sueño, por acercarme al paraíso.
Que te follen, realidad, por arrebatármelo.

Anhelo de brasiles

El oído descansó
del ansia de tu deseo
que ya ni te molestas en ocultar
en nuestros minutos de gloria.
El oído descansó,
pero ¿yo?
No lo hice.
¿Razón?
Nostalgia de tu voz.

miércoles, 11 de enero de 2012

V de Revolución

Como no sabían que era imposible,
lo consiguieron.
Se levantaron como
cada mañana y se dijeron:
"Es un buen día
para la Revolución".
Y ahí estaban.
Uno más que otros,
pero estaban.
Porque pagar por tu ignorancia
es el precio de tu sabiduría.

domingo, 8 de enero de 2012

Ahora no. Ya no

La gente ya no anda, corre.
Los pájaros no vuelan, huyen.
Los colores ya no son, ahora son las cosas.
El corazón ya no escribe/pinta/habla, ahora son las manos.
Ya no se ama, se besa.
Ya no se eriza la piel, se abraza.
Ya no acaricia el viento, arranca las entrañas.
Las piedras eran, ahora ni son.
El aire ya no besa, despeina.
Ahora el beso en la frente es después y no antes.
La noche ya no inspira, sólo folletea.
Los ojos ya no ven, tan sólo miran.
Ya no, ¿sabes?
Ya
no.

Un color no cualquiera

Rojo.
Menuda palabra.
Rojo, rojo, rojo.
Quema mi garganta
el pronunciar pasión
en palabra tan cremosa.
Rojo.
No rojizo, ni caoba, 
ni carmín.
Rojo.

Rojo
como belleza,
como placer,
como fuego,
como ira.

Rojo
como hogueras,
como jugosos labios
ahumados.

Rojo
como el dolor al verlo
en tu cuerpo
o en tu alma,
qué sé yo.

Rojo, en definitiva,
como tú.